Existen momentos especiales que se viven una vida en un instante, ese momento, lo quiero vivir hoy contigo.......... Primavera ©

lunes, 30 de enero de 2012

Con la mirada en un escaparate lleno de dulces...


Hoy me he despertado con aquella sensacion de ser una niña que pasa mucha hambre, no de un día, sino de padecerlo desde hace tiempo a pesar de que sus padres le dan la mejor ración diaria que tienen....
Pero ella se queda mirando el escaparate lleno de dulces....su madre sufre viéndola, intenta alejarla pero ella sigue con la mirada fija en todos ellos y uno a uno los va devorando antes de que desaparezcan de su campo de vision...
Porque es lo único que le queda, llenar su estomago...de SUEÑOS...


----------------------------------------------------------------------------------
 Refrexion despues de lo que hoy he escrito....
Llevo tiempo con una gran necesidad, de llenar mi interior, saborear unos sueños muy determinados.... Como la niña los veo en el escaparate pero hoy se que jamas mi boca sabran que sabor tienen, solo los degustare en mis sueños y escritos....



derechos reservados ©

Aishiteru

6 comentarios:

Marina-Emer dijo...

Lo que pasa que los sueños sueños son
te deseo feliz semana y con besossssssssssss
Marina

Juan Pardo dijo...

No hay mayor hambre que la necesidad afectiva.Hermosa entrada.Saludos.

Braulio Pereira dijo...

vida de deseos

dulces besos


saludos !!

Anónimo dijo...

Siempre encontraras otras fuentes para alimentar mejores sueños y seguro que seran facil de llevarlos a buen fin.
Esperanza nunca la pierdas.
Un abrazo
Ramon

Emilio M. dijo...

¿Quién sabe, amiga! Nada puede decirse. Además, tal vez vayas a otra pastelería de mejores dulces que sí te los puedas comer.

La vida da muchas oportunidades. Lo importante es no perderlas todas.

¡Qué vitalidad y entrega a la vida, la tuya!

Un fuerte abrazo.

Luna de Plata dijo...

¡Hola AMIGOS!

Cuánto tiempo sin visitaros, ¿cómo os va?;D

Primaver... Quizás el día que menos lo esperes, encuentres en el suelo tirada una desapercibida moneda que sea la que ahora te falta para poder entrar a comprar a la pastelería. Puede que a no mucho tardar, dejes de mirar los dulces desde el escaparate y cruces la puerta con esa moneda escondida en la palma de tu mano que firmemente la agarra para que no se pierda, mientras tus pasos por fin te dirigen al mostrador donde se venden los sueños.

un besazo muy fuerte ;D

PD: espero pronto una visita vuestra de esas que con buenas palabras me alegran el corazón:)